El mate o ilex paraguayensis proviene de Sudamérica, dónde era utilizada originariamente en infusión por los indios guaranies que habitaban en Argentina, Uruguay, Paraguay, sur de Brasil y Chile, por sus propiedades alimenticias y curativas. Actualmente, estos países son los que tienen un mayor consumo pero su uso se ha ido extendiendo al resto del mundo.Entre sus componentes naturales se encuentran minerales (calcio, potasio y magnesio), vitaminas B, C y E, antioxidantes, ácidos cafeilquínicos, saponinas y sustancias estimulantes como la cafeína, la teobromina y la teofilina.
Esta particular composición nutricional otorga al mate propiedades nutricionales, antioxidantes, digestivas, diuréticas y cardiovasculares, a la vez que tiene efecto tonificante y estimulante. Entre estos beneficios tradicionalmente más conocidos, últimamente ha tomado relieve el papel del mate en el control de peso, que es en lo que me gustaría hablar en este post.
Múltiples estudios clínicos han demostrado que las saponinas triterpenicas propias del mate reducen la absorción de grasas y la cafeína, en combinación con los ácidos cafeilquinicos, estimula el metabolismo de las grasas y de la glucosa de una forma más prolongada que la cafeína del café. Al aumentar la movilización de las reservas de grasas y glucosa, los nutrientes disponibles del cuerpo aumentan la actividad mental y reducen el apetito.
Algunos de estos estudios han sido presentados a la EFSA para el reconocimiento legal y la aprobación de los claims: “ayuda al control de peso” y “contribuye a la degradación de las grasas”. Mientras se espera la aceptación de la Comisión Europea, en el mercado de la dietética van apareciendo nuevos productos con extractos mate en forma de cápsulas, destinados a esta función.
Para asegurarse que el producto que vamos a consumir tenga el efecto deseado, es importante comprobar que contenga un porcentaje suficiente de acidos cafeilquinicos (20-40%) y de saponinas triterpenicas (>1%). Un buena elección son los extractos de mate verde. Tal y como acontece con el té verde, en el mate verde las hojas se han secado sin fermentar, de forma que conserva todos los nutrientes originales de la planta.








